El pasado 21 de abril de 2026, la Facultad de Ciencia y la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile conmemoraron el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. La actividad se realizó en el marco del proyecto ANID Ciencia e Innovación para el 2030, Consorcio Science Up, que inició su sexto y último año de su etapa de ejecución.
Bajo la pregunta “¿Innovar en Chile hoy? Hacia dónde vamos”, el encuentro reunió a autoridades de la Usach, miembros de la comunidad académica, estudiantil y alumni en torno a los desafíos de impulsar soluciones con impacto social y productivo.
“Quisimos plantear esta pregunta para que cada emprendedor y emprendedora pusiera sobre la mesa su experiencia y, junto con la mirada del público integrado por académicas, académicos, profesionales y estudiantes de la Universidad, explorar qué consensos podemos construir en torno al futuro de la innovación en Chile”, subrayó el Administrador de Science Up en la Usach, Fabián Avilés Bravo, sobre el porqué de la elección de esta pregunta.
El Rector Subrogante de la Casa de Estudios, Dr. Juan Escrig Murúa, fue el primero en responder a la pregunta planteada en la jornada. En su intervención, destacó el rol de las universidades en la sociedad como actores claves en la definición del rumbo del país, el “hacia dónde vamos”, con la responsabilidad de anticiparse a sus desafíos.
“Las universidades no están al margen de lo que ocurre en la sociedad, al contrario, forman parte activa de ese entorno y por lo mismo tienen la responsabilidad de anticiparse a sus desafíos. Innovar hoy no es solo una posibilidad, es una responsabilidad”, sostuvo. Asimismo, subrayó que iniciativas como Science Up son plataformas necesarias para articular la formación, investigación e innovación con sentido público e incidencia en el territorio.
La jornada continuó con un panel integrado por alumnis de estas facultades que hoy lideran emprendimientos de base científico-tecnológica: Nicolás Cifuentes Muñoz, CEO de Vertebral Biotech), Natalia Gajardo Aracena, CEO de Midda, y José Manuel Pérez-Donoso, director de Pewman Innovation.
Coincidieron en que uno de los principales desafíos para innovar en Chile sigue siendo la brecha entre la investigación, la regulación y la llegada de las soluciones al mercado. “Hay que dejar de pensar en la ciencia solo como un laboratorio o un paper, y empezar a verla como un producto que puede salvar vidas. A veces no hace falta tenerlo ‘perfecto’ para salir al mercado, solo hace falta atreverse a lanzar un mínimo viable y mejorarlo en el camino”, expresó Nicolás.
Asimismo, destacaron la necesidad de fortalecer el trabajo interdisciplinario, formar estudiantes con una mirada aplicada y avanzar hacia una cultura más flexible frente al desarrollo de prototipos. “Yo sigo en la universidad y en la empresa a la vez, porque mi laboratorio alimenta a mi emprendimiento y mi emprendimiento le da sentido público a mi investigación. El gran desafío es que la articulación entre universidad, empresa y Estado permita que la ciencia se traduzca en soluciones que lleguen a la gente”, indicó José.
Esfuerzos donde los emprendedores no tienen un camino único entre la academia y la industria. “Mi quiebre llegó cuando entendí que podía resolver problemas reales, diseñando tecnologías que la gente usara de verdad. Para muchos, emprender no es un abandono, es un puente entre la ciencia y el mundo que nos rodea”, compartió Natalia, quien es parte de la Red de Mentoras Science Up.
En este contexto, el director de la Dirección de Innovación y Emprendimiento (Dinem Usach), Leonidas Ibarra, subrayó que la Universidad cuenta hoy con un ecosistema de innovación más articulado, donde la sólida formación científica y tecnológica de su comunidad se traduce en soluciones concretas para el país. A su juicio, ese sello se refleja especialmente en quienes se atreven a emprender desde la ciencia. “El o la usachina que innova no solo domina la base técnica, también se lanza, asume riesgos y transforma ese conocimiento en respuestas concretas para la sociedad”, afirmó el director de Dinem.
Para la Decana Subrogante de la Facultad de Ciencia, Galina García Mokina, el testimonio de las y los egresados hizo visible que no hay un camino único, además de reafirmar “la importancia de proyectos que siembran la semilla de la innovación en estudiantes que tienen esa inquietud y que ahora pueden desarrollarla”, señaló.
Desde la mirada de quienes ya emprendieron, el crecimiento del ecosistema Usach también se hace evidente. “Me encanta ver que la universidad ha crecido, ha cambiado, edificios nuevos, gente nueva e iniciativas nuevas como Science Up”, expresó Nicolás Cifuentes, mientras que José Manuel Pérez-Donoso calificó como “esperanzador” ver a una comunidad universitaria “sumergida en este mundo, tomando muy en serio el emprendimiento y la innovación a todos los niveles”.
Para Natalia Gajardo, el mensaje a las y los estudiantes fue claro: “Ojalá que tomen estos programas, porque es un privilegio participar en estas convocatorias y tener la oportunidad de equivocarse mientras están estudiando”.
La actividad finalizó con la presentación de las convocatorias del Consorcio Science Up orientadas a todos los estamentos universitarios, a cargo de Mónica Páez, profesional del Eje de Armonización Curricular del proyecto. El cierre lo desarrolló Franco Lisboa,Gestor Tecnológico de la Facultad de Ciencia y moderador del conversatorio, quien realizó el lanzamiento oficial del Catálogo de Capacidades de innovación y emprendimiento de la comunidad investigadora y de los laboratorios de la Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile.
