El Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería sigue encontrando talento disruptivo en el estudiantado. Con 10 versiones y más de 250 proyectos apoyados a través de Lions Up y Vector, ya son muchos los estudiantes (y ex estudiantes) de la FING que encontraron su línea de trabajo en la innovación tecnológica y el emprendimiento.
VitiNova no es la excepción. Se trata de una biorrefinería circular dedicada a la valorización de residuos agroindustriales, enfocada de manera específica en el aprovechamiento del orujo de uva.
“El proyecto resuelve el problema crítico de la acumulación de desechos ambientales en la industria vitivinícola, mediante el uso de solventes naturales para extraer compuestos de alto valor agregado, transformando un pasivo ambiental masivo en materias primas sustentables y de alto impacto comercial”, señaló Nicolás Páez, estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología y líder del equipo.
Lions Up y Vector como aporte a la formación del siglo XXI
Nicolás se enteró de estas iniciativas a través de Instagram. Postuló a Vector 2025, instancia clave y en la que conoció al resto del equipo. “La participación en Vector y en otros programas de innovación del ecosistema universitario como Sinapsis, Despega y Moving the Cities ha sido fundamental en nuestro crecimiento”, señaló.
“Estas experiencias nos han ayudado a potenciar de gran manera nuestras habilidades blandas, construir redes de contactos clave, madurar a nivel personal y ganar la confianza necesaria para asumir riesgos y probar metodologías nuevas. Por, sobre todo, nos han permitido definir con claridad la dirección en la cual queremos enfocar nuestros estudios y futuro laboral hacia el emprendimiento de base científica”, puntualizó.
El equipo está compuesto por:
• Marcelo Aguayo: Estudiante de Ingeniería Civil en Electricidad, cursando su último año de carrera.
• Sebastián Moya: Estudiante de Ingeniería Civil en Electricidad, cursando su último año de carrera.
• Enzo Rojas: Estudiante de Ingeniería Comercial, cursando su último año de carrera.
• Matías Ramos: Estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología, cursando su tercer año de carrera.
• Nicolás Páez: Estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología, cursando su quinto año de carrera.
El equipo del Centro de Innovación de la FING identificó que este proyecto encajaba en la tesis de “AgroTech Studio”, orientada de forma específica a la intersección de tecnologías agrícolas (AgTech), innovación climática y sustentabilidad. “Postulamos a través de la convocatoria abierta y nos sometimos a una exhaustiva evaluación del potencial científico y comercial de VitiNova. Entre muchos postulantes, nos notificaron que habíamos sido seleccionados para formar parte de la cohorte oficial”, agregó Nicolás.
Fortalecimiento de capacidades de innovación tecnológica y validación internacional
El proyecto se fortaleció de manera integral durante las 10 semanas de aceleración. Sin embargo, el hito que marcó un antes y un después ocurrió en el Demo Day de “AgroTech Studio”, actividad que contó con un exigente ecosistema de 40 startups seleccionadas.
“La gran mayoría de estos proyectos eran liderados por científicos senior, académicos de diversas universidades chilenas o estudiantes de magíster y doctorado que contaban con tecnologías en niveles de madurez (TRL) muy avanzados”, sostuvo.
Agregó que “en ese escenario altamente competitivo, VitiNova destacó por su propuesta de valor y solidez técnica, logrando ser elegida dentro del exclusivo Top 8 de finalistas seleccionados para disputar la Pitch Competition final en el escenario principal. Si bien no nos llevamos el premio mayor, el solo hecho de haber clasificado en ese selecto corte y defender nuestro proyecto frente a soluciones de alto TRL y posgrados fue un logro gigante”.
El próximo paso es dar el gran salto técnico y comercial: “queremos evolucionar desde las fases de protocolos de extracción en las que nos encontramos actualmente, hacia la consolidación definitiva de nuestro MVP desarrollado íntegramente con material real, obtenido directamente de los terrenos agrícolas de Concha y Toro. En esta etapa, nos concentraremos en optimizar la estabilidad de los extractos bajo un esquema de desarrollo estratégico”, indicó Nicolás Páez.
Paralelamente, el proyecto sumará una importante validación internacional. Durante este mes de junio de 2026, Matías Ramos (CEO y fundador) viajará a Portugal y España para participar en la escuela de emprendimiento social Erasmus+, una oportunidad obtenida tras ser galardonados con la beca “Despega: Impulso Asociativo”. Este viaje les permitirá conectar con las principales tendencias de bioeconomía europea y levantar alianzas clave para proyectar el escalamiento comercial de VitiNova a nivel global.
El equipo expresó su agradecimiento a la Facultad de Ingeniería y al Centro de Innovación “por abrirnos las puertas del ecosistema y entregarnos el respaldo necesario para competir al más alto nivel. Asimismo, extendemos nuestro reconocimiento a los equipos de AgroTech Studio, Reciprocal y UC Davis por la tremenda calidad de las mentorías y por consolidar una comunidad de innovación que demuestra que los estudiantes de pregrado tenemos las capacidades técnicas y la convicción necesarias para liderar el futuro de la economía circular y la biotecnología aplicada en el mundo de la agricultura”.
