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Proyecto desarrolla metodologías de enseñanza y aprendizaje para modernizar educación superior del siglo XXI
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Académica Dra. Elisa Loncon: "Chile debe incluir a los pueblos originarios en una nueva Constitución"
Académica Dra. Elisa Loncon: "Chile debe incluir a los pueblos originarios en una nueva Constitución"
Este 14 de noviembre se cumplió un año desde el homicidio del comunero mapuche Camilo Catrillanca por parte de efectivos policiales del Comando Jungla, en la comuna de Ercilla.
El recuerdo de su crimen se da en medio del estallido social chileno, en cuyas manifestaciones se visibiliza también la lucha de los pueblos originarios.
La académica de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Elisa Loncon Antileo, se refirió a este asesinato como un "crimen de lesa humanidad. Es la vulneración más directa e infame que hace el Estado y su institucionalidad contra un pueblo que demanda derechos ya reconocidos internacionalmente".
Añadió que "con este crimen, el Estado puso en evidencia su carácter colonial, donde a los pueblos indígenas no se les garantizan los derechos, que incluso están establecidos en la propia Constitución", dijo la Dra. Loncon.
Justicia
"El responsable de la muerte de Camilo Catrillanca es Andrés Chadwick, ahora ex ministro del Interior, ya que fue él quien orquestó la instalación del comando Jungla", sentenció la académica.
En ese sentido, insistió en que no se ha hecho justicia, puesto que el ex secretario de Estado "continúa libre y es el principal responsable de la muerte de un joven mapuche como Camilo Catrillanca", precisó.
La Dra. Loncon recordó a las demás víctimas del pueblo mapuche a partir del año 2000: Agustina Huenupe; Mauricio Huenupe; Jorge Antonio Suárez Marihuan; Alex Lemunao; Julio Huentecura; Zenen Díaz Necul; José Huenante; Juan Lorenzo Collihuin; Matías Catrileo; Johny Cariqueo; Jaime Mendoza Collío; Rodrigo Melinao; José Quintriqueo; Víctor Mendoza Collío; Macarena Valdés.
Todos ellos murieron o desaparecieron- dijo- en circunstancias similares en el marco de la militarización del Wallmapu. Murieron en la lucha por la tierra y la dignidad.
Crisis política y social
En medio de la crisis que enfrenta nuestro país, la académica de la Usach aseguró que "me llena de emoción ver al pueblo de Chile marchando con la bandera mapuche, símbolo que refleja presencia, historia y reivindicación de nuestro pueblo".
Comentó que "es una bandera de resistencia, creada por las comunidades, que ahora es enarbolada por los chilenos. Es algo sumamente valioso, ya que es la propia fuerza que va tomando el movimiento por una nueva Constitución".
Para la docente, esto debe traducirse en que "el pueblo de Chile no le debe dar más la espalda al pueblo indígena. Los políticos no pueden dar la espalda a los derechos de los pueblos indígenas. En este momento eso tiene que quedar muy claro", dijo.
"Con esto debemos avanzar en la conquista por los derechos por los cuales Camilo fue asesinado", puntualizó la doctora y argumentó que si bien han existido seis Constituciones en Chile, ninguna ha incorporado los derechos de los pueblos indígenas.
Por lo mismo reiteró que la nueva Carta Fundamental debe reconocer el carácter plurinacional del país.
Demandas inmediatas
De acuerdo a la académica, la desmilitarización del territorio mapuche es una de las demandas sociales más urgentes del pueblo indígena. Junto con esto, también se encuentra la liberación de los presos políticos, enjuiciados por las reivindicaciones de los derechos ancestrales de los pueblos originarios, sostuvo.
En el contexto actual que vive nuestro país, y bajo la idea de Asamblea Constituyente, la Dra. Loncon afirmó que otra demanda es que la nueva Carta Magna incluya los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
En el primer aniversario de la muerte del comunero, aseguró que Chile ya no puede olvidar a los pueblos originarios, y eso tiene que plasmarse en la nueva Constitución.
Derecho a decidir y participar: ¡Apuren el tranco!
Derecho a decidir y participar: ¡Apuren el tranco!
Tengo dos amigas que son hermanas y crecieron entre Buin y Batuco. A poquitos kilómetros de Santiago, sin embargo tan lejos de la capital y de sus privilegios. Para ir al colegio viajaban en una micro carísima, toda rota, de pie, de madrugada, y siempre maltratadas por los choferes porque pagaban estudiante. Las dos fueron a la Universidad, las dos tienen CAE. Ambas trabajan en la actualidad en contacto directo con el territorio, son creativas y se dedican con un cariño inmenso a ayudar a sus comunidades, empoderarlas y fortalecer las redes.
Ambas han pagado ya casi tres veces el valor de sus respectivas carreras. Las he visto durante años postergar incluso gastos de primera importancia pero pagar religiosamente su crédito. Las he visto llorar de rabia, porque para ellas (para miles de ellos y ellas) haber soñado con la universidad lo han pagado caro: cargan con una deuda gigantesca, impagable, que les cierra puertas incluso para encontrar trabajo. Y sin embargo, nunca han fallado, nunca dejan de pagar. Son ciudadanas ejemplares.
Como ellas, el país está repleto de personas ejemplares. Amables, trabajadoras, cariñosas, responsables. Son adultos y adultas a cargo de sus vidas y se las arreglan todos los días para que la plata alcance, los hijos y las hijas vayan a estudiar y en la mesa la comida no falte. El problema es cuando se enferman, o tienen un accidente, o alguien les roba, o quieren ir al cine, o comprar un libro, para qué decir ir de vacaciones en familia, o salir a comer, o ir a la universidad. Ahí ya no se puede, porque aunque trabajan más que nadie, la plata no da.
Esas personas, que son la inmensa mayoría de Chile, que organizan completadas, donan plata para causas solidarias, cuidan hijos ajenos, cuidan a sus padres y madres, a sus enfermos y los de la cuadra, sueñan que algún día (algún día no lejano), sus hijas e hijos harán lo que ellos no pudieron hacer con sus vidas.
La cosa es que la tarde del 18 de octubre algo pasó y la rabia cundió. En este movimiento no hay líderes, no hay peticiones únicas, no hay financiamiento internacional. Hay hastío, cansancio y ganas de vivir mejor. De ser viejo y no andar pidiendo frutas y verduras podridas en las ferias, ni andar por horas caminando porque no hay plata para la micro, ni tener que pasar el verano encerrado entre cuatro paredes porque en kilómetros a la redonda no hay árboles ni plazas, ni agua fresca.
Mis amigas son alegres, solidarias y están llenas de esperanzas y proyectos. Si alguna de ellas fuera elegida para ser delegada de una Asamblea Constituyente, yo me sentiría orgullosa de que me representaran. Sabrían de verdad dónde están los problemas y actuarían con responsabilidad y sentido de urgencia.
¿Qué más necesita el gobierno para comprender? ¡Apuren el tranco! Hay millones de ojos mirándolos y esperando que lideren, que estén a la altura, desde el Presidente pasando por todas las autoridades nacionales, regionales y locales. Queremos ejercer el derecho a decidir y participar. Un cronograma y un objetivo pronto.
Economistas Usach destacan acuerdo para separar reforma de pensiones
Economistas Usach destacan acuerdo para separar reforma de pensiones
La instancia de negociación se da en el marco de la actual crisis social y política que enfrenta nuestro país, la que se extiende por más de tres semanas, siendo desatada por el alza de la tarifa del transporte público.
En un encuentro sostenido con senadores de la oposición, desde el Frente Amplio a la Democracia Cristiana, el Ejecutivo, a través de los ministros del Interior Gonzalo Blumel y de Hacienda, Ignacio Briones, manifestaron la posibilidad de acoger la solicitud de la centroizquierda, y separar de la reforma previsional la parte de la iniciativa que aumenta la Pensión Básica Solidaria.
En ese sentido, el académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Víctor Salas, señaló que los acuerdos “serían bastante buenos para el país, porque entregarían un mensaje para hacer pensar a la gente que se está respondiendo a las demandas sociales”.
Para el experto, el avance en el aumento inmediato del 20% para las pensiones básicas solidarias y de la clase media, significaría un beneficio importante. “La discusión ahora debería ir en el sentido de cuál será el monto y cómo se financiará”, enfatizó el Dr. Salas.
No obstante, el economista aseguró que resolver el problema respecto al nuevo sistema de previsión, requerirá más tiempo de análisis y discusión. “Ese punto necesita una disposición mayor, pero hay que destacar la apertura para entregar de inmediato mayores pensiones”.
Reforma tributaria
Entre los anuncios, el Gobierno también deslizó la posibilidad de desechar la reintegración y crear un impuesto a los más ricos, en el contexto de la reforma tributaria.
El Dr. Salas calificó este giro como lo más relevante hasta ahora, ya que a su juicio, era “la peor imagen de los privilegios, porque no puede ser posible que todos los contribuyentes, independiente de la fuente del tipo de renta que posean, paguen la misma proporción de impuestos”, dijo.
El académico de la FAE, Dr. Gonzalo Martner, coincidió en que se trata de un avance positivo, sin embargo, según su impresión, esto no calmaría la “rebelión social” que vive Chile.
El economista de la Usach aseguró que la creación de nuevos impuestos a las rentas más altas del país, es una medida que va en una buena dirección, puesto que el país tiene un grave problema de desigualdad.
“El proyecto original de reforma tributaria, que ingresó el Ejecutivo el año pasado, buscaba bajar los impuestos a los más ricos, lo cual aumentaba indudablemente la inequidad de nuestro país”, explicó el Dr. Martner.
Para el académico es fundamental el cambio del sistema que protege los intereses de los privilegiados, porque si bien existen quorum elevados de aprobación de ciertas leyes, aún hay un Tribunal Constitucional que, en agitaciones cruciales, se sobrepone al parlamento.
“El derecho a veto de la minoría privilegiada es el gran disfuncionamiento del sistema político chileno, que no es representativo de la voluntad mayoritaria. Y esto es uno de los factores que ha determinado la rebelión social, que es un hastío generalizado”, sentenció el experto.
Por otro lado, el Dr. Martner criticó la resistencia del Gobierno para abordar la cuestión esencial, es decir, el tema constitucional. “Todo lo que está llevando a cabo esta administración es insuficiente si no se toca el tema de fondo, que es el camino hacia una nueva Constitución”, puntualizó.
Experto Usach, Rodrigo Martin: "Debemos repensar y distribuir de mejor manera el espacio público”
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El académico de la Escuela de Arquitectura de nuestra Universidad, analiza de qué forma debemos replantear los equipamientos, servicios y calidad de los espacios públicos para dejar de formar parte de una ciudad polarizada y construir una sobre la base de una mejor distribución equitativa, tras la ola de manifestaciones sociales que se han realizado el último tiempo.
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La extrañeza de la elite ante el cambio: El esperanzador camino de la incompetencia
La extrañeza de la elite ante el cambio: El esperanzador camino de la incompetencia
Hoy esa realidad resulta lejana. Pero, lo que a mí me sorprende es la extrañeza que siente la élite ante este cambio: desde el rostro televisivo que descubre lo molesta que estaba la sociedad chilena con la desigualdad, hasta Sebastián Piñera, quien salió a comer pizza el 19 de octubre. Toda una élite, con centros de opinión, financiados con millones de dólares por el empresariado, Universidades construidas al amparo de un sistema institucional levantado por las autoridades de esas mismas universidades.
Extraño, pues los indicios estaban ahí desde el año 2001, cuando miles de estudiantes secundarios lograron expropiarle la tarjeta estudiantil a la mafia del transporte. Sí, ese año el problema era con el transporte. Tampoco lo oyeron el año 2007, cuando durante dos semanas, el Transantiago tuvo a Santiago colapsada.
Ni el año 2006, cuando la virtual totalidad del sistema escolar chileno se tomó sus liceos. En todo Chile, no sólo en Santiago.
No lo entendieron cuando el año 2010 explotó el terremoto social, al amparo del terremoto que afectó a la zona central. En ese momento, el aparato institucional que nos vendían como modelo de eficiencia, no dio el ancho.
No tuvieron sensibilidad con Aysén, ni con el Chiloé está privao’… ni con nada que saliera de Santiago.
No lo vieron el año 2012, cuando gracias al voto voluntario quedó por primera vez en evidencia la base de representatividad del sistema político. En la elección de alcaldes se expresó de forma tajante la separación existente entre tres Chiles y su relación al voto: el de los “winner” (o güiner, que se parece mucho a güiña), el del miedo a la transformación y el de la creatividad social enhebrada en la lucha de clases.
No lo vieron venir. Cuando sucedió no lo quisieron creer. Cuando se dieron cuenta de lo grave que era, lo atribuyeron a invasiones alienígenas o guerras. Cuando el 80% de la gente (incluso en la encuesta CADEM), señala que desea cambios profundos, que incluyen la Constitución. Cuando sólo un mínimo porcentaje (insisto, en la encuesta que dirige Izkinson) apoya al gobierno, durante dos semanas seguidas, y aún no hay capacidad de proponer cambios políticos más profundos para recuperar algo de apoyo. Así se entiende por qué los errores se sucedieron uno detrás de otro.
En sólo tres semanas cometieron las siguientes idioteces políticas, si fueron forzados o voluntarios, permite discusión.
En primer lugar, nunca dimensionaron lo que implicaba cerrar las puertas de las estaciones de Metro y llenarlas con fuerzas especiales. Si había sido necesario llegar a esos niveles de uso de fuerza represiva, el problema no era policial, había pasado a ser político.
Luego, se escucharon a sí mismos y a quienes les palmoteaban la espalda. La estrategia de enfrentarse directamente con la movilización social mediante la represión quedó zanjada fatalmente el viernes 19 de octubre. De ahí en más, la incompetencia se iría agudizando.
Entonces comenzó la batalla mediática. El Gobierno pensó que bastaba con tener a los dueños de los medios de su parte para lograr controlar las líneas editoriales de noticieros, matinales, programas de opinión, etc. y volcar a la mayoría en su favor. Sin embargo, no leyeron a Gramsci o lo menospreciaron, sino sabrían que el control mediático es exitoso en tiempos de hegemonía ideológica. Pero, en momentos cuando se está usando la violencia represiva desnuda, la contradicción entre el enunciado mediático y la realidad es tan flagrante, que es imposible obtener un control total de lo que está sucediendo y encauzar la opinión dominante. Es el camino directo a la derrota ideológica.
La estrategia contra el paro docente y la ley (j) Aula Segura, como ejemplo de política. Es posible que debido a la dimensión y extensión que está viviendo el conflicto social en este momento, hayamos tendido a olvidar que durante este mismo año el sistema escolar municipal estuvo parado casi en su totalidad y el Congreso de la República permitió que funcionara una ley que quedará en la historia de la infamia legislativa chilena, al lado de la ley Maldita de González Videla. El Colegio de Profesores, instancia que promovió el paro docente, intentó obtener algún nivel de resarcimiento respecto de la deuda histórica que el Estado de Chile tiene con las y los profesores jubilados, lo que ha sido reconocido innumerables veces, sin que se pague hasta hoy ni un peso de dicha deuda. La estrategia en aquella ocasión fue desgastar el paro, cansando a sus dirigentes y vinculándolos a aceptar propuestas que no tenían que ver con una respuesta a lo solicitado.
Y, así llegamos, al que creo es el último error político de antología. En los Discursos, Maquiavelo, señala que, si es necesario hacer un cambio, es bueno que él, aunque este dictado por la necesidad, aparezca como un gesto de gratitud del sistema institucional. Porque cuando algo lo dicta la necesidad, si el gobernante y el sistema institucional no son capaces de responder a tiempo, cada segundo que desperdician combatiéndola, representa un desgaste tan amplio de fuerzas, que puede terminar en la caída de todo el sistema institucional. La Unión Soviética tenía millones de soldados y, aun así, cayó por sus contradicciones que no supieron ser resueltas a tiempo. Para cuando Gorbachov aceptó lo que dictaba la necesidad, ya era tarde.
Sin embargo, para quienes nos encontramos de la otra vereda respecto del sistema institucional, para aquellos que nos sentimos secuestrados en las AFPs, sojuzgados por una Constitución ilegítima, desprotegidos frente a la impunidad de sus relaciones de todo tipo (incestuosas es lo único que las unifica), que este sistema estalle, no representa una razón para botar una lágrima y, más aún, abre un camino de esperanza, pues se sustenta en una lucha, una batalla, que se da en el día a día, en los territorios reales y simbólicos, en la coordinación incipiente y en la capacidad de recuperar la soberanía económica desde una perspectiva de clase.
Hay un programa, hay un sujeto histórico y años de aprendizaje y (re)conocimiento. Por eso la movilización no se desgasta y, al revés, crece más y más.
Hace dos semanas pedir nueva Constitución mediante Asamblea Constituyente resultaba una política de ultra izquierda. La incompetencia del Gobierno y la indolencia de las elites de todo tipo han aumentado la rabia en ese lapso y subido la apuesta. Hoy, hasta quienes votaron por Piñera (el senador Manuel José Ossandón, por ejemplo), quieren una nueva Constitución. Pero, como la incompetencia sigue operando, la Constitución va pasando a ser suntuaria frente al desarrollo de un poder real y material.
Una huelga general en pleno siglo XXI puede alcanzar dimensiones transformadoras incuantificables en el desarrollo y consolidación de un nuevo poder popular. Tengo la esperanza de que esta tesis llegue a ponerse a prueba. Hasta aquí es sólo un deseo, como hablar de Asamblea Constituyente hace 2 semanas.
"El gesto político de la ciudadanía de utilizar la bandera Mapuche, demuestra que otro país se quiere construir"
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En su participación, el historiador aseguró estar viviendo este escenario de manera intensa y participando en actividades de discusión y movilización. “Me siento en un momento muy interesante de interpelación desde la sociedad a la política y viceversa; y como país”, afirmó.
Para el académico del Departamento de Historia la utilización de la bandera Mapuche en las distintas concentraciones muestra que “desde abajo hay un análisis pluricultural” que aclara que la ciudadanía es más democrática que la elite. "El gesto político de la ciudadanía de utilizar la Wenufoye (bandera mapuche) como símbolo, demuestra que otro país se quiere construir", aseguró.
Con respecto al rol que deben jugar las Casas de Estudios en momentos de sensibilidad social, Pairican consideró que los Planteles deben ser políticamente proactivos frente a los movimientos sociales. En esa dirección sostuvo que “la Usach por su historia tiene las capacidades de ir a la vanguardia de los derechos sociales y políticos (…) una Universidad plurinacional podría ser un interesante laboratorio de cómo imaginamos un país”, aseveró.
En tanto, sobre las críticas al actuar que ha tenido la policía y las Fuerzas Armadas en la Región de La Araucanía y en el escenario actual, el miembro de la Comunidad de Historia Mapuche opinó que hay una continuidad histórica en el actuar de estos cuerpos de orden en contra de la sociedad.
Ese accionar se traspasó desde el laboratorio de práctica de las fuerzas especiales en el que se convirtió el “Wallmapu” a Valparaíso y Concepción, entre otras ciudades”. Además, agregó que "el Estado no entiende que la manifestación, la crítica y la protesta social es un derecho para mejorar la sociedad en la que uno vive".
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