Esta semana comenzaron las Jornadas de Autoevaluación que considera el proceso hacia la acreditación de nuestra Universidad. La primera de estas instancias convocó a 88 integrantes de la comunidad, entre los cuales estuvieron decanos, decanas y representantes de las diferentes facultades del Plantel.
El objetivo fue iniciar un proceso participativo de diagnóstico y levantamiento de opinión orientado a identificar fortalezas, brechas y oportunidades de mejora institucional. Para ello, quienes asistieron se distribuyeron en cuatro salas pertenecientes al Centro de Estudios de Postgrado (Cepec).
“Es sumamente importante que los procesos sean participativos y triestamentales”, enfatizó la Jefa del Departamento de Aseguramiento de la Calidad y Acreditación de la universidad, Dra. Carol Torres Fernández. “Estamos en la primera etapa de la acreditación, que tiene que ver con el levantamiento de información. Por eso, estamos haciendo dos actividades en paralelo: una son las jornadas con facultades y departamentos; mientras tanto, estamos trabajando con la muestra intencionada, que tiene que ver con el levantamiento de la información de la implementación de política y mecanismos en carreras”, detalló.
Taller
Las Jornadas de Autoevaluación que partieron el lunes pasado, son moderadas por equipos de la Dirección de Desarrollo Institucional y Aseguramiento de la Calidad de la Prorrectoría, quienes se encargan de sistematizar información surgida sobre el proceso formativo, condiciones institucionales, contribución al entorno y generación del conocimiento.
Las unidades académicas contaron previamente con informes que proporcionaron contexto sobre el proceso de la acreditación, sus dimensiones y criterios; brechas y recomendaciones; proyectos estratégicos y adjudicados; publicaciones y patentes; caracterización del profesorado, del pregrado y del postgrado; e índices de retención y titulación, entre otros elementos.
Estos talleres esperan reunir a más de 900 personas. El detalle de la convocatoria considera, además de decanos y decanas, a representantes de vicedecanatos, carreras, Consejos de Facultad y Departamentos, y de la comunidad en general de cada unidad.
“Vamos a impulsar procesos de autoevaluación en todas las facultades y departamentos. Por eso, queremos contar con la opinión de académicos, estudiantes y actores relevantes con los que se vincule la institución, para desarrollar un proceso participativo, reflexivo y crítico”, afirmó Torres.
Acreditación 2028
De acuerdo al cronograma de la acreditación, el trabajo que se realice durante la etapa de Autoevaluación permitirá obtener resultados que prepararán a la institución para su evaluación externa y la decisión por parte de la CNA. Actualmente, la Universidad de Santiago de Chile cuenta con la máxima certificación del sistema (7 años), algo que espera refrendar en 2028.
“Una de las principales diferencias con respecto al proceso anterior es que transitamos desde un modelo evaluativo, basado en un análisis descriptivo de las áreas de acreditación, a uno analítico y reflexivo, que ya no habla de áreas, sino de dimensiones”, puntualizó la Jefa del Departamento de Aseguramiento de la Calidad y Acreditación. “Esperamos entregar el informe de autoevaluación a la CNA entre julio y agosto del próximo año”, concluyó.
