A través de un nuevo relato que ofrece una reinterpretación de la realidad sobre el papel fundamental que juegan las mujeres en las ciencias STEM, la iniciativa “El viaje de ser ingenieras” premió a dos destacadas académicas e investigadoras de nuestra Universidad.
El objetivo de esta instancia fue destacar a mujeres que son un aporte al mundo de la ingeniería. Por ello, la Vicerrectora de Investigación, Innovación y Creación, Dra. Andrea Mahn Osses (en la categoría académica), y la ingeniera en Biotecnología y docente de la unidad, Catalina Garrido Rojas (en la categoría profesional), recibieron este reconocimiento.
En el caso de la Dra. Mahn, la distinción resaltó su trayectoria como ingeniera, académica, investigadora y actual autoridad universitaria. Su carrera se ha desarrollado en el ámbito de la ingeniería y la biotecnología, con experiencia en investigación aplicada, innovación, formación de capital humano avanzado y transferencia de conocimiento.
Desde su rol como vicerrectora, lidera áreas estratégicas para la Universidad de Santiago de Chile vinculadas al fortalecimiento de la investigación, la innovación, la creación, la vinculación con el entorno y la contribución de la Universidad al desarrollo nacional.
“Esta distinción es muy positiva porque ayuda a dar visibilidad a las actividades que realizamos las mujeres en las ciencias STEM. En nuestra especialidad necesitamos avanzar hacia la paridad, ámbito en el que estamos muy atrasados; por eso es importante relevar las trayectorias de mujeres vinculadas a la ingeniería y visibilizar su aporte al desarrollo científico, tecnológico, académico e institucional del país. Además, nos convoca a todas y nos permite convertirnos en referentes para las nuevas generaciones”, aseguró la autoridad.
En este mismo sentido, Catalina Garrido Rojas, actual directora y cofundadora de Liva Company y de la Corporación de Empresas Biotecnológicas de Chile, manifestó sentirse orgullosa del reconocimiento y se refirió al lazo que nunca ha dejado de tener con nuestra Universidad.
“En la Usach me he vinculado con proyectos de investigación y, por medio de la academia, formando profesionales en cursos de innovación y emprendimiento. Desde mi empresa, relaciono a la Usach en proyectos de colaboración para el desarrollo de tecnologías que llegan al mercado a través de mecanismos de transferencia tecnológica; un 'win-win' entre academia y sector privado, además del financiamiento de proyectos de investigación. Este lazo se manifiesta en espacios como este, que ayudan a mostrar lo que hoy hacemos en la ingeniería y cómo impactamos a la sociedad e inspiramos a las niñas y adolescentes del futuro para que se atrevan a incursionar en esta área”, enfatizó.
Consuelo Fertilio González es la directora ejecutiva y fundadora de Mujeres Ingenieras de Chile, entidad que lleva adelante esta iniciativa, la cual se articula con 22 facultades de ingeniería y organizaciones de todo el país para visibilizar el talento y el aporte de las mujeres en la ingeniería en diferentes industrias, rubros y territorios.
“La Universidad de Santiago de Chile es mi alma mater y la llevo en el corazón, por lo que hemos tenido un trabajo colaborativo con la alta dirección y con los equipos que trabajan en diferentes espacios de la universidad. En la Usach hay muchas mujeres que llevan adelante un excelente trabajo en investigación y también en el mundo académico, y eso debe ser reconocido; ojalá no solo en Chile, sino también en el extranjero”, sostuvo la egresada de Ingeniería Eléctrica.
En su discurso, Juan José Negroni, primer vicepresidente de la Confederación de Facultades de Ingeniería de Chile (Condefi), indicó que a menudo la ingeniería suele ser vista como datos, estructuras y algoritmos, pero que fundamentalmente es una actividad humana en la que la mujer cada día cumple un rol más protagónico.
De la misma forma, valoró las experiencias de las mujeres en la especialidad porque muchas veces fueron minoría en el aula, buscando el reconocimiento con el doble de esfuerzo y viéndose obligadas a tomar decisiones estratégicas para transformar las realidades, sobre todo en un entorno que no siempre estuvo diseñado para ellas.
“La ingeniería del siglo XXI, conectada con la inteligencia artificial, la electromovilidad, la sostenibilidad y la innovación, no puede darse el lujo de prescindir de la mitad del talento del mundo; no es solo un asunto de justicia o equidad, que ya sería suficiente, es una necesidad urgente de calidad y diversidad en la toma de decisiones: cuando una mujer lidera un proyecto de ingeniería, la perspectiva se amplía”, expresó.
