Ante la llegada del sistema frontal que afecta al norte y centro del país, la Universidad de Santiago implementó un plan preventivo coordinado entre los Departamentos de Mantención y Gestión del Campus, lo que permitió resguardar la infraestructura y evitar daños de consideración.
El jefe del Departamento de Mantención, Gonzalo Ugarte, comentó que, gracias a la experiencia adquirida en eventos climáticos anteriores y a la coordinación efectiva entre ambas unidades, se ha logrado desarrollar un trabajo preventivo y de respuesta ante contingencias, evitando así un escenario más complejo.
El trabajo de prevención contempló labores de limpieza de canaletas y sistemas de evacuación de aguas lluvias, revisión de cubiertas, poda preventiva en sectores con riesgo de caída de ramas y aseguramiento de estructuras livianas.
Actualmente, los equipos de Aseo, Jardines y Mantenimiento trabajan en el despeje de áreas, revisión canaletas, habilitación de infraestructura y la limpieza de vías de evacuación de aguas lluvias, con el fin de asegurar un correcto funcionamiento del Campus en consideración al pronóstico anunciado para los próximos días.
“La idea es mantener el campus en funcionamiento y cualquier situación que se vaya levantando poder tener la capacidad de dar respuesta en corto plazo”, afirmó Ugarte.
Adicionalmente, el jefe del Departamento de Gestión del Campus, Mario González, señaló que se está trabajando en la verificación de instalaciones eléctricas y realizando inspecciones preventivas para descartar riesgos en cubiertas, estructuras livianas y áreas de tránsito peatonal.
“Se ha dispuesto la totalidad del personal operativo disponible de las unidades de Aseo y Jardines, Mantenimiento y Seguridad, trabajando de manera coordinada y en turnos ajustados a las necesidades del servicio. Además, en resguardo de la salud y bienestar del funcionariado, se han adoptado medidas especiales para que el personal mayor de 65 años o con movilidad reducida, así como aquellos que presentan dificultades de traslado, puedan tomar los resguardos pertinentes, privilegiando su seguridad y evitando su exposición innecesaria”, aseguró González.
Los principales daños fueron en sectores que presentan alta exposición a acumulación de aguas lluvias como patios y áreas de tránsito, además de recintos específicos que registraron filtraciones menores. Sin embargo, los equipos dispuestos por ambos departamentos han permitido atender eficazmente las situaciones mencionadas.
“Se proyecta una recuperación progresiva en el corto plazo, sujeta a la evaluación permanente de las condiciones del entorno y a las definiciones institucionales sobre el retorno a las actividades presenciales, sin perjuicio de que algunas labores menores de ajuste y mantención continúen de forma paralela”, añadió.
Asimismo, durante los días en que no hubo actividad docente ni administrativa en el campus, se implementó un sistema de turnos rotativos y de emergencia, lo que permitió monitorear permanentemente los efectos que el sistema frontal pudiera provocar en el espacio universitario, junto con ejecutar de manera inmediata los trabajos correctivos. En paralelo, ambas jefaturas valoraron la coordinación permanente con la Prorrectoría para la evaluación y planificación operativa.
Gracias al despliegue anticipado de los equipos de los Departamentos de Gestión y Mantención, sumado a la rápida respuesta frente a las contingencias, fue posible mitigar los efectos del sistema frontal y evitar daños de mayor consideración en el Campus.
