El crecimiento de la electromovilidad en Chile plantea un desafío que adquirirá mayor relevancia durante los próximos años: qué hacer con las baterías de los vehículos eléctricos una vez que terminan su primera vida útil. Para anticiparse a este escenario, el proyecto “Reutilización Avanzada de Baterías de Vehículos Eléctricos para Almacenamiento de Energías Renovables” (REBATVE), financiado por Corfo y ejecutado por la Universidad de Santiago de Chile a través del Centro E2Tech, junto al Ministerio de Energía, convocó a una mesa técnica para avanzar en protocolos y criterios regulatorios para su reutilización.
La “Mesa Técnica: Normativa y Protocolos para Baterías de Segunda Vida de Vehículos Eléctricos” se desarrolló el pasado 20 de agosto y reunió a autoridades, organismos públicos, empresas, universidades y especialistas vinculados al ecosistema de la electromovilidad. La iniciativa se enmarca en el Eje 4, “Economía Circular de la Electromovilidad”, de la Estrategia Nacional de Electromovilidad 2030.
El trabajo busca generar insumos técnicos y regulatorios que permitan establecer bajo qué condiciones una batería que ha finalizado su uso en un vehículo puede ser destinada a nuevas aplicaciones, considerando aspectos como seguridad, desempeño, trazabilidad, certificación y responsabilidades.
El rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Pedro Palominos, destacó la importancia de articular distintas capacidades para abordar este tipo de desafíos. “Esta mesa representa, precisamente, la manera en que creemos que Chile debe enfrentar sus grandes desafíos: articulando capacidades y poniendo distintas formas de conocimiento al servicio de una misma tarea”, señaló.
Tres líneas para impulsar la segunda vida
El director de REBATVE, Dr. Matías Díaz, explicó que el proyecto contempla tres líneas principales: el desarrollo de laboratorios en la Universidad de Santiago, el pilotaje de soluciones junto a socios industriales y la generación de insumos para futuras normativas y políticas públicas sobre baterías de segunda vida.
“Hay muchas visiones e interrogantes en temas como el modelo de negocio, la responsabilidad, las garantías y lo técnico. La idea fue juntarnos para realizar un levantamiento que nos indique desde dónde partir normalizando este tipo de tecnologías”, detalló.
El académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica adelantó que los tres laboratorios contemplados por REBATVE estarán listos a fin de año y que, de acuerdo con las proyecciones actuales, durante 2027 podrían comenzar a producir baterías de segunda vida.
El proyecto contempla además el trabajo con socios industriales, entre ellos empresas automotrices y del sector eléctrico, con el objetivo de incorporar sus necesidades y perspectivas al desarrollo de soluciones y criterios regulatorios.
Durante la jornada, Pamela Castillo, de la Unidad de Transporte Eficiente y Estándares del Ministerio de Energía, abordó el eje de economía circular de la Estrategia Nacional de Electromovilidad, mientras que representantes de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) participaron en las mesas de trabajo.
El jefe de la Unidad de Movilidad Sostenible de la SEC, Jorge Pérez, valoró el carácter colaborativo de la instancia. “Valoramos mucho esta instancia de participación público-privada y que podamos ver cuáles son las dificultades frente a desarrollar una nueva tecnología, un nuevo producto. Es importante porque así nosotros tenemos este input y sabemos qué es lo que el mercado quiere y cómo nosotros podemos regular lo que el mercado quiere”, sostuvo.
Hacia un mercado de segunda vida
La jornada se organizó en ocho mesas de trabajo, donde los participantes abordaron aspectos vinculados con la certificación, documentación, trazabilidad y responsabilidades, además de otros criterios necesarios para establecer protocolos de reutilización.
Desde el Ministerio de Energía, el seremi de la Región Metropolitana, Ignacio Tapia Muñoz, destacó el potencial de esta tecnología para avanzar en economía circular. “Avanzar en electromovilidad es mucho más que transformar el transporte por sí solo, es rediseñar la manera que usamos nuestros recursos y cuidamos el medio ambiente. Una batería que encuentra una segunda vida es quizás la mejor expresión de la economía circular que queremos hoy para Chile”, afirmó.
La relevancia de anticiparse a este escenario también fue destacada por representantes de la academia y el sector privado. El Dr. Claudio Burgos, académico de la Universidad de O’Higgins, institución colaboradora de REBATVE, señaló que el desarrollo de estas tecnologías adquirirá mayor relevancia a medida que aumente la electromovilidad.
Por su parte, Ignacio Rivas, del Centro de Movilidad Sostenible, destacó el potencial ambiental de la reutilización, mientras que representantes de Buses Expreso Rancagua y ElectroRiders manifestaron su interés en avanzar en soluciones que permitan aprovechar estos dispositivos y contar con productos de calidad.
Con este trabajo, REBATVE y el Ministerio de Energía buscan anticipar los desafíos asociados al crecimiento de la electromovilidad y contribuir a establecer las condiciones para que las baterías puedan ser destinadas a nuevas aplicaciones, particularmente en almacenamiento energético. De esta manera, se busca extender su aprovechamiento y aportar al desarrollo de la economía circular y la transición energética en Chile.
